Impresión 3D

Casi con toda seguridad, la impresión 3D va a ser una de las tecnologías del futuro próximo. Y no tanto porque permita fabricar adornos de plástico, ni porque permita fabricar piezas metálicas con formas que serían casi imposibles de fabricar con técnicas normales. Ni siquiera porque esté ya empleándose en múltiples industrias para fabricar piezas de metales muy caros (por ejemplo, titanio) sin desperdiciar material (sólo se añade el polvo de titanio que vaya a usarse y el resto se guarda para usos posteriores).

Al ser una tecnología nueva, las aplicaciones que van a surgir son muy innovadoras y a algunos les puede parecer hasta demasiado vanguardistas.

Una esperanzadora posibilidad es la de utilizar impresoras 3D para depositar grupos de células y formar tejidos.

Sí, tal cuál suena.

Al primero al que se le ocurrió fue a un pediatra japones que se dio cuenta que el tamaño de las gotas de tinta de su impresora era comparable al tamaño de una célula típica. Así que relleno uno de sus cartuchos con un cultivo de células.

Naturalmente la impresora se atascó. Y qué es lo que hizo en ese momento… pues llamar al servicio técnico y explicar lo que había pasado.

Estuvo dando tumbos por varios operadores del servicio técnico hasta que uno de ellos se implicó y al cabo de muchos meses de trabajo y con la ayuda de técnicos de la empresa fabricante de la impresora consiguieron que inyectase células individuales sin atascarse

El enfoque actual no es el de inyectar células individuales, si no grupos de células que pueden contener cientos o miles de células. Cuando se sitúan los tipos adecuados de células en las posiciones aproximadas dentro del órgano que tienen que formar, ellas solas saben organizarse y colocarse en su sitio. Así se están imprimiendo ahora mismo vasos sanguíneos, aunque desgraciadamente no son todavía lo suficientemente resistentes para implantarlos.

Sirva de ejemplo el siguiente vídeo. La chicha (nunca mejor dicho) empieza en el minuto 11, pero recomiendo verlo entero.

Por supuesto, estas técnicas todavía están en desarrollo y quedan años antes de que sean aplicables a personas. Pero menos de lo que mucha gente se piensa…

Otras posibilidades que hay pasan por utilizar la propia impresora 3D para cerrar el cuerpo al terminar una operación quirúrgica en vez de la tradicional sutura e incluso imprimir el órgano directamente dentro del cuerpo, en vez de imprimirlo fuera para implantar y suturarlo con posterioridad.

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